martes, 13 de septiembre de 2005
LA IRAK-M DESACTIVA LAS DEFENSAS ANTITUMORALES.
La proteína IRAK-M está implicada en la tolerancia a las células tumorales en los monocitos humanos. Esta proteina actúa desactivando los mecanismos del sistema inmunológico encargados de frenar la progresión tumoral.
Además indican que la expresión de IRAK-M puede bloqearse mediante técnicas de silenciamiento genético o de interferencia de ARN que evita la inactivación de las células del sistema inmune y permite el control de las tumorales.
Cuando se produce un tumor, el sistema inmune, en un primer momento, genera una actividad citotóxica frente a las células tumorales pero en una segunda fase dicha acción se inactiva y se produce un efecto de tolerancia. La explicación, de esta segunda fase, radica en la expresión de la proteína IRAK-M, que se activa en las células del sistema inmune y que se comporta como una especie de freno. También se ha visto que el ácido hialurónico favorece la interacción entre los monocitos humanos y las células cancerígenas. El ác. hialurónico, para que esto ocurra, se sirve de dos receptores, el CD44 y el TLR2, imprescindibles para que se produzca la interacción entre el ácido y los monocitos ( la inactivación de los dos receptores podría ser una vía para evitar interacción).Otra opción terapéutica es empleo de moléculas inactivadores de la producción del ác. hialurónico.
Además indican que la expresión de IRAK-M puede bloqearse mediante técnicas de silenciamiento genético o de interferencia de ARN que evita la inactivación de las células del sistema inmune y permite el control de las tumorales.
Cuando se produce un tumor, el sistema inmune, en un primer momento, genera una actividad citotóxica frente a las células tumorales pero en una segunda fase dicha acción se inactiva y se produce un efecto de tolerancia. La explicación, de esta segunda fase, radica en la expresión de la proteína IRAK-M, que se activa en las células del sistema inmune y que se comporta como una especie de freno. También se ha visto que el ácido hialurónico favorece la interacción entre los monocitos humanos y las células cancerígenas. El ác. hialurónico, para que esto ocurra, se sirve de dos receptores, el CD44 y el TLR2, imprescindibles para que se produzca la interacción entre el ácido y los monocitos ( la inactivación de los dos receptores podría ser una vía para evitar interacción).Otra opción terapéutica es empleo de moléculas inactivadores de la producción del ác. hialurónico.

