Joaquin Herrera Silva, de la Unidad de Dolor del sevillano Virgen de Valme, modera la mesa sobre el dolor oncológico. Una de las ideas fundamentales que trata de transmitir es la necesidad de que las unidades de dolor sean utilizadas por los enfermos que necesitan técnicas más cruentas ya que no todo dolor oncológico puede ser tratado con fármacos. El 20% del total de pacientes con cáncer necesita técnicas ablativas para reducir los niveles de dolor, y en esta mesa se tratan algunas de ellas como la neurolisis o la radiofrecuencia.
Otro reto es concienciar a los profesionales de la necesidad de abordar el dolor total; no sólo el físico sino también el psicológico, el espiritual y el social. Y para ello existe un equipo multidisciplinar.
Los expertos se han inclinado más por abandonar la tradición (escalera del dolor) y dispensar, si el dolor inicial es leve, analgésicos no opiáceos y si es más severo, opiáceos fuertes, especialmente en cáncer de páncreas, en metástasis ósea... (Diario Médico 14/9/2005)