Se ha presentado un trabajo que muestra la asociación existente entre la rigidez del tejido y la formación del tumor, lo que sugiere que la dureza de los tejidos puede influir en las señales moleculares que promueven el comportamiento maligno de las células.
Los tumores presentan una mayor rigidez que los tejidos normales y la palpación de los citados tejidos se puede emplear como método para detectar algunos tumores.
Se han centrado en las integrinas, que funcionan como transductoras de las deformidades físicas y se sabe que regulan los factores de crecimiento de señalización celular.
Se ha constatado que si se aumenta ligeramente la rigidez del entorno de la matriz de la arquitectura del tejido alterado, se favorece el crecimiento inducido por la tensión del citoessqueleto generado por Rho. Además, se promueve el ensamblaje de las integrinas y se eleva la activación del factor de crecimiento dependiente de ERK.
Tanto Rho como ERK parece que forman parte de un circuito regulado e integrado que funciona a través de las integrinas en las vías de señalización molecular que controlan el crecimiento celular.(Diario Médico 20/9/2005)