El trasplante de células de cordón umbilical podría convertirse en una de las mejores opciones terapéuticas para el paciente con leucemia que no tiene donante, ya que facilita la regeneración de la hematopoyesis y disminuye el riesgo del injerto contra huésped.
El trasplante de donante, del que sólo se beneficia el 30% de los pacientes, tiene unas limitaciones que ya se han alcanzado y son difíciles de superar.
Los grupos familiares son cada vez más pequeños y las posibilidades de encontrar un donante fuera de este ámbito, también ha tocado techo en especial en algunos grupos étnicos.
La transfusión de sangre extraida del cordón umbilical presenta un sistema inmunológico que acompaña a estas células y no sabe reaccionar contra los antígenos extraños, así su capacidad de reacción injerto contra huésped es muy reducida. Además, la reconstitución inmunológica que se consigue es mejor que la obtenida con el trasplante haploidéntico, pues en este último hay que eliminar los linfocitos para evitar el rechazo.
Uno de los inconvenientes es la lenta maduración y se necesita un trasplante transitorio.(Diario Médico 21/11/05)