lunes, 16 de enero de 2006

EL PACIENTE AL QUE SE DETECTA CÁNCER CADA VEZ DEMANDA MENOS INFORMACIÓN.

La información al enfermo de cáncer hay que verla como un proceso comunicativo entre dos personas, más que entre un experto y un paciente. La digestión de la mala noticia dependerá del nivel de ansiedad, miedo, depresión, estrategias de afrontamiento y capacidad cognitiva del paciente.
Los deseos de información de los enfermos oncológicos estan bajando. El cambio social que ha habido en la familia ha hecho que cada vez se proteja menos al enfermo de la información médica.
No parece que el enfermo muy informado esté mejor. Al contrario, mucha información puede retrasar la búsqueda de ayuda en las recidivas, bien porque el paciente se queda con la parte de mal pronóstico y tira la toalla, bien porque se convence de estar entre el 75% que se cura. (Diario Médico 21/11/2005)