martes, 07 de febrero de 2006

UNA PROTEÍNA DE LA VÍBORA CONTROLA LA ANGIOGÉNESIS.

Un equipo ha desscubierto dos proteínas, la obtustatina y jerdostatina, procedentes de venenos de serpientes, son eficaces contra el crecimiento de las células cancerosas.
Algunas proteínas procedentes de veneno de víboras bloquean selectivamente la función de receptores de la superficie celular de la familia denominada integrinas.
La obtustatina, de la familia de las disintegrinas, inhibe selectiva y potentemente a la integrina alfa 1 beta 1, implicada en la neovascularización de determinados tumores sólidos. El bloqueo de dicho receptor puede representar una estrategia eficaz para cortar las vías de suministro de nutrientes a las células cancerosas, impidiendo el crecimiento del tumor.
Se desscubrieron en otros venenos moléculas similares a la obtustatina, tanto estructural, como funcionalmente.
Al mismo tiempo se determinò la estructura con otro grupo de investigación.Esto se llevó a cabo con métodos de resonancia magnética nuclear y así comprender el mecanismo de acción de esta proteina.
Paralelo a estos estudios y se logró que la Escherichia coli sintetizara de forma activa un análogo de la obtustatina, la jerdostatina.(Diario Médico 12/12/2005)