viernes, 10 de febrero de 2006
EL SARCOMA DEBE ABORDARSE EN LOS CENTROS DE REFERENCIA.
El sarcoma de tejidos blandos es una enfermedad especialmente compleja, de la que se conocen más de 50 subtipos diferentes que pueden afectar tejidos como el adiposo, muscular, nervioso, articular, vascular o cutáneo profundo.
El sarcoma es una patología complicada y poco frecuente. Esto dificulta que un facultativo acumule la experiencia suficiente para detectarle adecuadamente, por lo que se debe derivar al paciente a un centro de referencia.
El diagnóstico se realiza mediante TAC o resonancia magnética y una biopsia adecuada, que recoja cantidad suficiente de tumor y que no comprometa el posterior tratamiento quirúrgico de la enfermedad. A estas técnicas se han unido las herramientas moleculares que comparan el patron de actividad de diferentes genes para establecer el subtipo de sarcoma concreto.
Otro aliado para el diagnóstico es la PET-CT, que ofrece información morfológica del tumor y de su actividad metabólica y ayuda a la detección de metástasis ocultas.
En los tumores de baja actividad se lleva a cabo cirugía y radioterapia y en los más agresivos se incluye quimioterapia. Otro aspecto destacable es el desarrollo de nuevos fármacos añadidos a los clásicos doxorubicina e ifosfamida.(Diario Médico 11/1/2006)
El sarcoma es una patología complicada y poco frecuente. Esto dificulta que un facultativo acumule la experiencia suficiente para detectarle adecuadamente, por lo que se debe derivar al paciente a un centro de referencia.
El diagnóstico se realiza mediante TAC o resonancia magnética y una biopsia adecuada, que recoja cantidad suficiente de tumor y que no comprometa el posterior tratamiento quirúrgico de la enfermedad. A estas técnicas se han unido las herramientas moleculares que comparan el patron de actividad de diferentes genes para establecer el subtipo de sarcoma concreto.
Otro aliado para el diagnóstico es la PET-CT, que ofrece información morfológica del tumor y de su actividad metabólica y ayuda a la detección de metástasis ocultas.
En los tumores de baja actividad se lleva a cabo cirugía y radioterapia y en los más agresivos se incluye quimioterapia. Otro aspecto destacable es el desarrollo de nuevos fármacos añadidos a los clásicos doxorubicina e ifosfamida.(Diario Médico 11/1/2006)

