La estimulación eléctrica podría superar la resistencia que ciertos tumores presentan a los fármacos. El trabajo explica que las células tumorales resistentes a fármacos pierden dicha resistencia cuando son expuestas a pulsos eléctricos de baja ,frecuencia (alterna de 50 hertzios) y baja intensidad (7,4 microamperios) con un intervalo de 10 segundos durante 3 días. Esta estimulación eléctrica no es suficiente para dañar las células pero disminuye la proliferación de las tumorales.
Las líneas celulares cancerígenas suelen expresar en exceso la proteína MDR1, lo que las hace resistentes a ciertos fármacos, como la doxorrubicina. Tras la estimulación eléctrica, las células fueron expuestas a mayores concentraciones del fármaco durante tres horas. La estimulación eléctrica condujo a una mayor absorción de la doxorrubicina, favoreciendo la muerte de las células tumorales incluso ante concentraciones bajas del fármaco. La exposición de las células a corrientes eléctricas fue más eficaz que el tratamiento de las células con un inhibidor de la proteina MDR1.(Diario Médico 17/03/2006)