lunes, 01 de mayo de 2006
Principalmente son tratados afectos de cáncer diferenciado de tiroides por ser ésta la patología más prevalente, pero también pueden ser subsidiarios tumores neuroendocrinos como neuroblastomas o feocromocitomas.
Después de una correcta cirugía tiroidea, aproximadamente el 95% de los pacientes posee algún resto de tejido tiroideo, normal o patológico, por lo que se recomienda su destrucción con I-131, tanto para eliminar posibles metástasis como para destruir resto de tejido tiroideo normal que pueden causar interferencias en los análisis y estudios gammagráficos posteriores.
Tanto el tratamiento como los rastreos con I-131 tienen que realizarse siempre con niveles elevados de TSH logrados tras la suspensión del tratamiento sustitutivo hormonal o mediante inyecciones de TSH humana recombiante los días previos al rastreo.
En los pacientes de cáncer de tiroides la eliminación urinaria si necesita ser controlada y almacenada de forma exhaustiva en los primeros días con ingreso en habitaciones especiales. En un plazo de 48 horas suele eliminarse el 80% de la dosis administrada. (Diario Médico 20/4/2006).
Publicado por Desconocido @ 14:11  | SOCIEDAD
 | Enviar