sábado, 19 de agosto de 2006

MÁXIMA FUNCIONALIDAD, DESAFÍO EN RECONSTRUCCIÓN TUMORAL ÓSEA.

El tratamiento quirúrgico de los tumores óseos que afectan a niños y a adolescentes, con localización mayoritaria en las articulaciones rodilla, cadera y fémur, origina importantes resecciones que se acompañan de severas pérdidas de masa ósea.
El gran desafio de la ortopedia actual en esta área es cómo reemplazar la pérdida masiva de hueso para otorgar la máxima y permanente funcionalidad a la articulación afectada.
Más del 70% de los niños y jóvenes se curan de la enfermedad oncológica, por lo que es esencial que la reconstrucción ósea sea la apropiada.
Existen elementos sintéticos, como las prótesis, y biológicos, como los trasplantes de hueso procedente de banco.
La ventaja de los biológicos es que con el tiempo adquieren una osteosíntesis. En cambio, las prótesis ofrecen muy buenos resultados funcionales iniciales pero, a largo plazo, suelen fallar funcionalmente teniendo en cuenta que el usuario tiene décadas de vida por delante, por lo que es necesario el reemplazo por otro tipo de dispositivos.El resultado del injerto biológico depende en gran medida de las localizaciones tumorales. (DIARIO MÉDICO 21/7/2006)