lunes, 21 de agosto de 2006

UNA CEPA DE RATONES RESISTE A LAS CÉLULAS CANCERÍGENAS.

Los ratones muestran una regresión espontánea y una resistencia completa a altas dosis de células cancerígenas que son letales normalmente incluso en pequeña cantidad.
La resistencia está mediada por una rápida infiltración de leucocitos, la mayoría de los cuales forman parte de la inmunidad innata. La formación de escarapelas con los neutrófilos y los macrófagos es necesaria para la destrucción de las células cancerígenas a través de la citolisis.
Los macrófagos y los neutrófilos de la citada cepa de ratones eliminan las células cancerígenas in vitro. Se ha demostrado que la capacidad de eliminación es independiente en cada conjunto de células efectoras.
La resistencia es completamente transferible a los ratones normales a través de las células de la médula ósea o los esplenocitos, y se enriquece a través de los macrófagos peritoneales, tanto para la prevención del cáncer como para la erradicación de los tumores que ya están desarrollados. (DIARIO MÉDICO 10/5/2006)