miércoles, 23 de agosto de 2006
DOS NUEVAS VÍAS EVITAN EL RECHAZO DE LAS TRONCALES.
El trasplante de células madre se emplea para tratar patologías hematológicas sobre todo la leucemia y el linfoma. Los estudios demuestran que el entorno específico de las células tiene una influencia positiva en el rechazo, situación que también se puede evitar con terapia génica.
Es importante conocer que el ambiente donde se encuentran las células suprime las reacciones inmunitarias, aunque también las activa, dependiendo del donante y el receptor. Esta propiedad no se habia determinado hasta ahora.
El trasplante de células troncales puede producir importantes problemas.Al mismo tiempo puede provocar una reacción en las células de la leucemia. Estas reacciones inmunitarias las ha controlado el grupo con terapia génica. El gen se introduce directamente en las células de donante y se le administra un fármaco para promover la apoptosis.
Los resultados del trabajo muestran que las infusiones de células genéticamente modificadas del donante después del transplante permiten restaurar el sistema inmunitario del donante con facilidad. Además, se consigue reducir la mortalidad asociada a infecciones del 53,3 al 12,5%.Así se ha demostrado la viabilidad de un donante para cada paciente con leucemia, los beneficios de la terapia génica para evitar el rechazo y la rápida recuperación del sistema inmunitario.(DIARIO MÉDICO 20/6/2006)
Es importante conocer que el ambiente donde se encuentran las células suprime las reacciones inmunitarias, aunque también las activa, dependiendo del donante y el receptor. Esta propiedad no se habia determinado hasta ahora.
El trasplante de células troncales puede producir importantes problemas.Al mismo tiempo puede provocar una reacción en las células de la leucemia. Estas reacciones inmunitarias las ha controlado el grupo con terapia génica. El gen se introduce directamente en las células de donante y se le administra un fármaco para promover la apoptosis.
Los resultados del trabajo muestran que las infusiones de células genéticamente modificadas del donante después del transplante permiten restaurar el sistema inmunitario del donante con facilidad. Además, se consigue reducir la mortalidad asociada a infecciones del 53,3 al 12,5%.Así se ha demostrado la viabilidad de un donante para cada paciente con leucemia, los beneficios de la terapia génica para evitar el rechazo y la rápida recuperación del sistema inmunitario.(DIARIO MÉDICO 20/6/2006)

