martes, 13 de noviembre de 2007

GENÓMICA PARA ABORDAR LOS TUMORES PEDIÁTRICOS.

La tasa de curación del cáncer es mayor en niños que en adultos. En los últimos años, tratamientos como el imatinib en la leucemia mieloide crónica han permitido una reducción global de la mortalidad del 36% de los tumores pediátricos, que en muchas ocasiones alcanzan una tasa de curación de 75%. En oncología pediátrica no se habla de pacientes terminales pues ningún niño se considera incurable. Se aboga por una unión indisoluble entre genética e investigación clínica.
En los últimos años, tras la secuenciación del genoma humano, han acelerado los avances y han cambiado el concepto de clasificación tumoral, otorgando mayor concreción. LO primero es clasificar el tumor, poque localizarlo supone un acicate para encarar el tratamiento de forma más adecuada. Optar al tratamiento más adecuado es el objetivo para los próximos años, en los que la farmacogenómica quizá ayude a localizar varientes genéticas encargadas de hacer de un individuo, por ejemplo, metabolizador lento o rápido.
Disminuiran los efectos secundarios y se evitarán cirugías y radioterapias, lo que sumado a la gran unión entre la comunidad de oncólogos pediatras, ofrece un panorama alentador en el abordaje de los tumores infantiles.(DIARIO MÉDICO 7/11/2006)