El tratamiento en dosis bajas con un inhibidor, el FK228 o depsipeptide, aumenta hasta cuatro veces más el número de células tumorales infectadas por la terapia génica.
Se intenta introducir genes en las células tumorales que las lleven hacia una muerte celular programada, la apoptosis, o que frenen su capacidad de crecimiento o metástasis.
Entre los diversos métodos que existen para introducir los genes en las células enfermas, el más frecuente virus modificados que son capaces de infectar a las células tumorales y pasarles el nuevo material genético, sin afectar a las células sanas.
El estudio se realizó con el inhibidor FK228, que bloquea la enzima que desacetila las histonas. Comprobaron en ratones con melanomas que un tratamiento en dosis bajas con este inhibidor eleva en unas diez veces la cantidad de receptores para adenovirus presentes en las membranas de las células tumorales, sin que al mismo tiempo aumenten los niveles de los receptores de las células sanas.
Cuando se administran adenovirus a un ratón tratado con FK228, el número de células tumorales infectadas aumenta más de cuatro veces en comparación con ratones no tratados con este inhibidor.(DIARIO MÉDICO 20/2/2007)