miércoles, 09 de abril de 2008

ELIMINAR LAS ESTROMALES REDUCE EL TAMAÑO DEL TUMOR.

   Eliminar las células no malignas que rodean y sustentan un cáncer puede paralizar el crecimiento del tumor en ratones.
   Este descubrimiento ofrece una nueva aproximación al tratamiento de los cánceres que resisten a las terapias habituales. Muchos tumores sólidos desarrollan mecanismos para evitar su reconocimiento y eliminación por el sistema inmune. Debido a su inestabilidad genética, deshacen las estructuras presentadoras de antígenos de la superficie celular del tumor que alertan al sistema inmune de que estas células son perjudiciales; así, los linfocitos no reconocen ni eliminan las células infectadas. Estos tumores con frecuencia crecen rápidamente y resisten a la quimioterapia y a los intentos para estimular la respuesta del sistema inmune. Schreiber inyectó células T en ratones con cánceres desarrollados. Estas no tuvieron un impacto directo en las células cancerígenas, pero lograron destsruir las células estromales. Esto redujo la dimensión del tumor y paralizó el crecimiento de los tumores durante más de ochenta días. Aunque el proceso no eliminó todas las células cancerígenas, disminuyó el crecimiento de los cánceres después de una sola inyección de célula T. (DIARIO MÉDICO 6/3/2008)