lunes, 02 de junio de 2008

FÓRMULAS INTENSAS CONTRA EL LINFOMA DEL MANTO.

  En el linfoma de manto confluyen tres factores patogénicos que se presentan de forma aislada en otros tipos de neoplasias. El primer fenómeno es una proliferación anárquica; el segundo, un trastorno en la reparación del daño genético, y el tercero, una inhibición de la apoptosis. Estos hechos biológicos se deben a una serie compleja de alteraciones y ya se ensayan algunos fármacos qsue las inhiben. Eso, unido a nuevos tratamientos mucho más intensos, hace que empecemos a decir que el linfoma del manto podría llegar a convertirse en una neoplasia curable. De hecho, en la forma blástica de este cáncer hematológico se ha observado un techo en la curva de supervivencia.
   El oncólogo ha propuesto una estrategia terapéutica integrada, basada en unos regímenes quimioterápicos muy intensos que puedan frenar la proliferación. La única posibilidad de curación se logra con una remisión molecular, que se consigue con una fase de mantenimiento en la cual se administran fármacos muy efectivos y con un perfil de toxicidad muy favorable que permite su uso durante un largo periodo de tiempo.(DIARIO MÉDICO 9/5/2008)