martes, 15 de julio de 2008
LOS GRANULOCITOS DE DONANTES SANOS PODRÍAN FRENAR EL TUMOR.
Un tratamiento basado en la inyección de un tipo de glóbulos blancos (granulocitos), procedentes de donantes seleccionados podría beneficiar a pacientes con cáncer avanzado.
Zheng Cui, profesor de Patología y autor principal del estudio, ya había mostrado la eficacia de una terapia similar en modelo murino. Los científicos consiguieron curar al cien por cien de los ratones de laboratorio que presentaban tumores en fases avanzadas utilizando granulocitos de ratones resistentes al cáncer.
El objetivo del nuevo trabajo es emplear los granulocitos de personas sanas jóvenes cuyo sistema inmune produce células con altos niveles de actividad contra el cáncer. Esta actividad se comprobó que puede reducirse debido a factores como el invierno o el estrés emocional. Además, encontraron que la clave del éxito de este tratamiento es inyectar suficientes granulocitos de donantes sanos mientras su actividad de frenar el crecimiento tumoral está en el punto más alto. Curiosamente, la capacidad de las células para destruir la neoplasia es mayor durante el verano. Los investigadores esperan encontrar voluntarios que puedan proporcionar la terapia rápidamente. De momento han reclutado 500 donantes potenciales menores de 50 años y cuya salud; según análisis de sangre, es buena. Entre los receptores se encuentran 22 pacientes oncológicos cuyos tumores sólidos no han respondido inicialmente a ninguna terapia o de respuesta corta. (DIARIO MÉDICO 30/6/2008)
Zheng Cui, profesor de Patología y autor principal del estudio, ya había mostrado la eficacia de una terapia similar en modelo murino. Los científicos consiguieron curar al cien por cien de los ratones de laboratorio que presentaban tumores en fases avanzadas utilizando granulocitos de ratones resistentes al cáncer.
El objetivo del nuevo trabajo es emplear los granulocitos de personas sanas jóvenes cuyo sistema inmune produce células con altos niveles de actividad contra el cáncer. Esta actividad se comprobó que puede reducirse debido a factores como el invierno o el estrés emocional. Además, encontraron que la clave del éxito de este tratamiento es inyectar suficientes granulocitos de donantes sanos mientras su actividad de frenar el crecimiento tumoral está en el punto más alto. Curiosamente, la capacidad de las células para destruir la neoplasia es mayor durante el verano. Los investigadores esperan encontrar voluntarios que puedan proporcionar la terapia rápidamente. De momento han reclutado 500 donantes potenciales menores de 50 años y cuya salud; según análisis de sangre, es buena. Entre los receptores se encuentran 22 pacientes oncológicos cuyos tumores sólidos no han respondido inicialmente a ninguna terapia o de respuesta corta. (DIARIO MÉDICO 30/6/2008)

