La práctica de ejercicio ayuda a los pacientes con fatiga producida por el cáncer. Esta fatiga se muestra de diversas formas, incluyendo una sensación constante de falta de energía que provoca la disminución en el interés por el trabajo y familia. El primer paso en el tratamiento de la fatiga del cáncer es descubrir las condiciones médicas que lo provocan, como la anemia y el hipotiroidismo.
La realización de treinta minutos de ejercicio al día, de tres a cinco veces por semanaa genera beneficios a los pacientes, aunque aún no se han determinado cuáles de ellos son los más favorecidos.
Una mejor prescripción del ejercicio ayudará a los expertos a recomendar qué intensidad, frecuencia, duración y tipos de ejercicios son más adecuados para los pacientes con cáncer.(DIARIO MÉDICO 16/4/2008)