lunes, 25 de agosto de 2008

EL SEGUIMIENTO DE NIÑAS Y JÓVENES CON CÁNCER REDUCE RIESGOS DE INFERTILIDAD.

   El cáncer en niños y adolesscentes es una de las principales causas de muerte en este colectivo, además, lleva aparejados numerosos problemas que pueden condicionar su fertilidad y reproducción una vez curada o controlada su patología.
   Un mejor seguimiento posterior de los adolescentes que han sobrevivido al cáncer tendrá una influencia directa en la  reducción de las secuelas posteriores, entre las que se encuentra, en algunos casos, la infertilidad.
   Algunos pacientes pueden presentar deficiencias hormonales y necesitar tratamiento sustitutivos, como la hormona del crecimiento.
    La incidencia de la pubertad precoz y de la rápida progresión del déficit de gonadotrofinas y la disfunción gonadal se produce en algunas de las fóvenes con cáncer.
   Hay una necesidad de establecer unidades de oncología pediátrica, una demanda mayor cada vez tanto por parte de los profesionales como de los pacientes y familiares, de modo que se conviertan en las "unidades de referencia en estas patologias y que atienda tanto a niños como adolescentes".
   La comunidad científica implicada en el manejo de niños con cáncer ha pedido una atención pediátrica al subgrupo de niños de entre 14 y 18 años pues muchos de ellos se pierden en la oncología de adultos. 
   También realizar  un abordaje más integral del paciente, que comprende tanto el cuidado médico como el psicológico y social, para lo que considera necesario realizar un mejor seguimiento de los supervivientes y reducir al máximo las secuelas que hoy sufren algunos de estos pacientes.(DIARIO MÉDICO 23/7/2008)