El estudio inmunofenotípico por citometría de flujo (CF) constituye un pilar importante en el diagnóstico, la clasificación y la evaluación de la respuesta al tratamiento de la mayoría de las leucemias y linfomas, y más recientemente, de los síndromes mielodisplásicos y linfoproliferativos. La CF es el método de elección para la investigación de la enfermedad mínima residual (EMR) y también ha mostrado utilidad en el diagnóstico de las trombopatias.
La CF ha abierto posibilidades en el diagnóstico genético rápido de traslocaciones cromosómicas en leucemias agudas y en la leucemia mieloide crónica , a través de la identificación de proteínas que resultan de translocaciones cromosómicas; en la distinción entre leucemias agudas de novo y leucemias agudas secundarias a síndromes mieloproliferativos, y también en el diagnóstico de pequeños clones de células B circulantes(diagnóstico premaligno) con características similares a las de las leucemias linfáticas crónicas y linfomas con comportamiento clínico agresivo.
Las ventajas de la CF no significan que vaya a desplazar a otras técnicas; su objetivo es complementarlas.(DIARIO MÉDICO 23/10/2008)