Dos proteínas, la Zds1 y la Zds2, cooperan con la proteína separasa para activar la proteína fosfatasa y que la segregación de los cromosomas sea la correcta. Este hallazgo permitirá diseñar tratamientos más específicos en cáncer.
La separasa es una proteína clave para la correcta segregación de los cromosomas y de la mitosis. Se trata de una fase crucial del ciclo celular porque cualquier mutación en el momento de dividir el contenido de ADN puede conducir a la aparición de mutaciones o aneuploidia (falta o exceso de cromosomas).
Esta aneuploidia puede ser tanto el origen como la consecuencia del cáncer, por lo que podría considerarse un proceso asociado a casi todos los cánceres.
La importancia del hallazgo radica en que hasta ahora las fosfatasas han sido poco estudiadas por considererlas inespecíficas. Pero ahora se ha visto que hay fosfatasas más específicas de lo esperado y con una función. La fosfatasa está formada por tres subunidades, pero se pueden unir a catorce subunidades reguladoras.
Esto significa que, en realidad, habría catorce fosfatasas posibles, cada una de ellas unida a una subunidad reguladora. Y seria esta subunidad reguladora la que confería la especificidad a esta proteína. Podemos diseñar fármacos más específicos para inhibir la separasa.
(DIARIO MÉDICO 29/10/2008)