Aunque la anemia es un trastorno frecuente en los pacientes oncológicos, aproximadamente la mitad de ellos no recibe tratamiento. Esto lo atribuyen al desconocimiento del médico de los tratamientos, a dudas respecto a su eficacia, o a considerar que quizás es demasiado tarde.
La incidencia de anemia varía mucho en función del tipo de tumor, la fase en la que se encuentra y el tratamiento que se está aplicando.
Las eritropoyetinas son una buena opción terapéutica porque corrigen la anemia a las cuatro semanas de tratamiento en un 50% de los casos. (DIARIO MÉDICO 29/10/2008)