martes, 11 de noviembre de 2008

EL LINFOMA REQUIERE UNA ASISTENCIA FÍSICA Y PSICOLÓGICA.

   El linfoma es el cáncer sanguíneo  más común y puede llegar a afectar a una de cada veinte personas, en sus diferentes formas e incluyendo leucemias y mielomas.
   Desde la Asociación Española de Afectados por Linfomas, Mielomas y Leucemias (AEAL), se pide que se generalize la inclusión de los psicooncólogos en los equipos de hematología para la asistencia de pacientes y familiares, asi como una mejora en la rapidez de las pruebas y en el acceso a tratamientos.
   Entre el 30 y el 40% de los pacientes con linfoma padecen problemas psicológicos que se manifiestan como ansiedad y tristeza. Desde la asociación se trata de suplir la falta de apoyo psicológico en el sistema nacional de salud.
   El primer signo de alarma de la existencia de un linfoma es la aparición de un ganglio linfático que aumenta de tamaño. El resto son síntomas inespecíficos que pueden confundirse con una gripe, por lo que desde la primaria deben descarterse la existencia de otros procesos. Cada vez se intenta individualizar más el tratamiento, ya que hay tantos tipos de linfoma como pacientes con la enfermedad.(DIARIO MÉDICO 15/9/2008)