El abordaje del cáncer, infantil y del adulto, ya no se concibe sin la participación de equipos multidisciplinares, nacionales e internacionales, que ponen en marcha el seguimiento de protocolos y guías terapéuticas en las que tienen cabida distintas especialidades.
El desarrollo del perfil genético de cada tumor es uno de los grandes adelantos en la investigación porque lógicamente los tratamientos oncológicos se dirigen hacia dianas terapéuticas concretas que en la clínica se traduce en que los pacientes no se abordan todos de la misma forma.
La información genética e inmunohistoquímica tumoral permite además descifrar, tanto en niños como en adultos, marcadores de pronósticos y de respuesta a un determinado tratamiento. Ahora las terapias son más selectivas y ajustadas al tipo de tumores.
En la población infantil los tumores son de crecimiento muy rápido, pero muy sensibles al tratamiento radioquimioterápico. La determinación del subtipo tumoral histológico y molecular junto con el refinamiento morfológico que otorgan las modernas técnicas radiológicas, ha permitido que en la actualidad las detecciones sean más precoces, incluso en el caso de que existan metástasis. (DIARIO MÉDICO 28/11/2008)