El cáncer es una de las áreas de salud en las que más se investiga actualmente. Los casos más raros siguen siendo un misterio y los científicos se decantan por crear redes de estudio para poder mejorar los procesos diagnósticos y terapéuticos.
Una de las grandes limitaciones que tiene esta red es la falta de infraestructuras y recursos para poder recoger y enviar los datos.
Algunos de los tumores más raros son los linfomas de testículo, los tumores de la uretra, los linfomas de la glándula lagrimal, los meningiomas malignos y los glioblastomas localizados en el cerebelo.
El rumbo de la Investigación en tumores raros podría cambiar si los principales centros de Europa y Estados Unidos estuvieran realmente conectados y aportaran toda la información, de forma estandarizada, sobre cada uno de los pacientes con este tipo de enfermedades .
Para ello resulta imprescindible la participación de las organizaciones y sociedades científicas relacionadas con el estudio de estos tipos de cáncer.(DIARIO MÉDICO 13/1/2009)