jueves, 12 de febrero de 2009
TRATAR CÉLULAS MADRE TUMORALES CON VIRUS HERPES REPROGRAMADO RETRASA APARICIÓN NEUROBLASTOMA.
Un equipo de investigadores ha localizado un grupo de células madre cancerígenas que al ser tratadas con un virus herpes reprogramado, revierten su capacidad tumoral.
El hallazgo alimenta la teoría de que el cáncer dispone de su propio dispensario de células madre, que son capaces de resistir ante determinadas terapias y pueden provocar la recurrencia de la enfermedad. Eliminar su capacidad de acción podría suponer un paso al frente en la lucha contra tumores como el neuroblastoma. Este tipo de tumores supone entre el 8 y el 10% de lo tumores infantiles. Aunque la remisión es algo común, también lo es la reaparición; además, la supervivencia a largo plazo en casos de alto riesgo apenas alcanza el 50%.
Los autores observaron que cuando las células madre son infectadas con un virus herpes que localiza la nestina (proteína marcador para células nerviosas y presente en células de neuroblastoma) de forma específica, no aparecían tumores en un margen de dos meses. Cuando la infección provenía de un virus que no localizaba la proteína, los ratones desarrollaron el cáncer antes de los 40 días, mientras que en los animales sin infección el cáncer apareció en el primer mes.(DIARIO MÉDICO 26/1/2009)
El hallazgo alimenta la teoría de que el cáncer dispone de su propio dispensario de células madre, que son capaces de resistir ante determinadas terapias y pueden provocar la recurrencia de la enfermedad. Eliminar su capacidad de acción podría suponer un paso al frente en la lucha contra tumores como el neuroblastoma. Este tipo de tumores supone entre el 8 y el 10% de lo tumores infantiles. Aunque la remisión es algo común, también lo es la reaparición; además, la supervivencia a largo plazo en casos de alto riesgo apenas alcanza el 50%.
Los autores observaron que cuando las células madre son infectadas con un virus herpes que localiza la nestina (proteína marcador para células nerviosas y presente en células de neuroblastoma) de forma específica, no aparecían tumores en un margen de dos meses. Cuando la infección provenía de un virus que no localizaba la proteína, los ratones desarrollaron el cáncer antes de los 40 días, mientras que en los animales sin infección el cáncer apareció en el primer mes.(DIARIO MÉDICO 26/1/2009)

