miércoles, 01 de abril de 2009
DESCRIBEN POR QUÉ CIERTOS VIRUS OCASIONAN CÁNCER.
El material genético de los virus oncogénicos es diferente en los portadores asintomáticos que en aquellos pacientes que llegan a desarrollar cáncer, ya que el genoma de los virus sufre alteraciones epigenéticas a medida que progresa la enfermedad.
Este estudio ha demostrado que los genomas de los virus están progresivamente más metilados en pacientes que han desarrollado cáncer, lo que explica por qué el virus a veces está latente y en otras ocasiones, activo.
El virus no tiene capacidad para metilarse a sí mismo, por lo que recurre a "secuestrar" determinadas proteínas del cuerpo humano para realizar este proceso. Estos hallazgos abren nuevas puertas para el estudio, diagnóstico y el tratamiento de tumores relacionados con los virus. Podría servir como biomarcador para estos tipos de cáncer y permitiría desarrollar una prueba diagnóstica complementaria, y mediante un examen de la metilación del ADN se podría determinar si una muestra es tumoral o no.
Además se abre la puerta a nuevas posibilidades terapéuticas, se trata de moléculas como la 5-azacitidina, cuyo uso está probado en ciertas formas de leucemia y linfoma cutáneo y podría probarse en tumores de cérvix, de hígado u otro tipo de linfoma. (DIARIO MÉDICO 10/2/2009)
Este estudio ha demostrado que los genomas de los virus están progresivamente más metilados en pacientes que han desarrollado cáncer, lo que explica por qué el virus a veces está latente y en otras ocasiones, activo.
El virus no tiene capacidad para metilarse a sí mismo, por lo que recurre a "secuestrar" determinadas proteínas del cuerpo humano para realizar este proceso. Estos hallazgos abren nuevas puertas para el estudio, diagnóstico y el tratamiento de tumores relacionados con los virus. Podría servir como biomarcador para estos tipos de cáncer y permitiría desarrollar una prueba diagnóstica complementaria, y mediante un examen de la metilación del ADN se podría determinar si una muestra es tumoral o no.
Además se abre la puerta a nuevas posibilidades terapéuticas, se trata de moléculas como la 5-azacitidina, cuyo uso está probado en ciertas formas de leucemia y linfoma cutáneo y podría probarse en tumores de cérvix, de hígado u otro tipo de linfoma. (DIARIO MÉDICO 10/2/2009)

