jueves, 02 de abril de 2009
LOS TUMORES MELANOCÍTICOS DE SPITZ PODRÍAN SER UN SUBGRUPO DE MELANOMAS.
El melanoma supone alrededor del 3% de los tumores de la infancia y adolescencia, un porcentaje que asciende hasta el 7% entre los 15-19 años. Hoy en día alrededor del 2% de melanomas se diagnostican en menores de 20 años.
Entre los factores de riesgo mejor conocidos para el melanoma en la adolescencia destaca la presencia de nevus melanocíticos congénitos de gran tamaño y la de múltiples nevus atípicos, especialmente si hay antecedentes familiares de melanoma.
Su presentación clínica difiere de lo habitual en adultos, lo que resta utilidad a la regla ABCD clásica y la frecuencia de las lesiones nodulares es mayor que en los adultos.
En algunas series de melanomas spitzoides aparece una tendencia a la diseminación linfática sin extensión visceral.
Para algunos autores, los tumores melanocíticos spitzoides representarían un subgrupo de melanomas con características clínicas, histológicas y biológicas distintas al resto de melanomas.
Distinguir entre tumor de Spitz benigno y un melanoma spitzoide representa uno de los problemas más comunes para el patólogo que trata con adolescentes.(DIARIO MÉDICO 11/2/2009)
Entre los factores de riesgo mejor conocidos para el melanoma en la adolescencia destaca la presencia de nevus melanocíticos congénitos de gran tamaño y la de múltiples nevus atípicos, especialmente si hay antecedentes familiares de melanoma.
Su presentación clínica difiere de lo habitual en adultos, lo que resta utilidad a la regla ABCD clásica y la frecuencia de las lesiones nodulares es mayor que en los adultos.
En algunas series de melanomas spitzoides aparece una tendencia a la diseminación linfática sin extensión visceral.
Para algunos autores, los tumores melanocíticos spitzoides representarían un subgrupo de melanomas con características clínicas, histológicas y biológicas distintas al resto de melanomas.
Distinguir entre tumor de Spitz benigno y un melanoma spitzoide representa uno de los problemas más comunes para el patólogo que trata con adolescentes.(DIARIO MÉDICO 11/2/2009)

