domingo, 05 de abril de 2009
LOS PALIATIVOS SE INTEGRAN EN EL MANEJO DEL NIÑO ONCOLÓGICO.
Tradicionalmente había un esquema terapéutico en el que se iniciaba un tratamiento curativo, y cuando fallaba se pasaba al paliativo. Había un salto brusco a la situación de paciente paliativo.
Desde hace unos años la situación ha cambiado. Esto nos lleva a que se comience a tratar el dolor desde el momento en que son diagnosticados, de forma independiente del pronóstico vital a largo plazo.
Si un niño viene con un cáncer y hay que hacerle punciones de médula ósea para el diagnóstico o tratamiento, se le trata ese dolor.
En las pruebas agresivas se seda a los pacientes pediátricos, lo mismo en los ciclos de radioterapia y quimioterapia así al no doler y al estar con mejor calidad de vida, cumple mejor las pautas terapéuticas.
Si a pesar de radioterapia o quimioterapia el paciente empieza a ir más, se sigue tratando el dolor de forma más intensa, pero siempre con una continuidad.
En cuando a las fases finales se señala que en Estados Unidos el 80% de niños sufren dolor en la última semana de vida y más del 70% pedecen disnea.
No sólo se encargan del niño también de su familia. Cuando fallece hacen un seguimiento del proceso de duelo para ver si es adecuado. (DIARIO MÉDICO 2/3/2009)
Desde hace unos años la situación ha cambiado. Esto nos lleva a que se comience a tratar el dolor desde el momento en que son diagnosticados, de forma independiente del pronóstico vital a largo plazo.
Si un niño viene con un cáncer y hay que hacerle punciones de médula ósea para el diagnóstico o tratamiento, se le trata ese dolor.
En las pruebas agresivas se seda a los pacientes pediátricos, lo mismo en los ciclos de radioterapia y quimioterapia así al no doler y al estar con mejor calidad de vida, cumple mejor las pautas terapéuticas.
Si a pesar de radioterapia o quimioterapia el paciente empieza a ir más, se sigue tratando el dolor de forma más intensa, pero siempre con una continuidad.
En cuando a las fases finales se señala que en Estados Unidos el 80% de niños sufren dolor en la última semana de vida y más del 70% pedecen disnea.
No sólo se encargan del niño también de su familia. Cuando fallece hacen un seguimiento del proceso de duelo para ver si es adecuado. (DIARIO MÉDICO 2/3/2009)

