Mutaciones en un gen conocido como IDG1 activan una vía de señalización que ayuda al crecimiento de tumores cerebrales cuando la cantidad de oxígeno aparece comprometida.
Se partió de una información que ya se conocía gracias a investigaciones previas en este ámbito: numerosos gliomas contenían mutaciones en un gen codificante de enzimas conocido con el nombre de IDH1 (gen isocitrato deshidrogenasa-1), presuntamente ligado al crecimiento tumoral. Las enzimas dependientes de este gen contienen normalmente dos subunidades idénticas que varían entre una formación activa e inhibida cuando se unen a sustratos y comienzan la catalización de una determinada reacción bioquímica.
En este trabajo, los autores muestran cómo la IDH1 mutada contiene una subunidad dañada que la mantiene en su estado activo, previniendo su unión al sustrato. Según sugieren, bloquear la actividad de la enzima permite suprimir la producción de un metabolito conocido como alfa-KG, que se encarga de potenciar la expresión de otra proteina relacionada con este proceso, HIF1alfa, que ayuda a la supervivencia celular y a su crecimiento cuando los niveles de oxígeno son escasos. Los autores han lanzado una hipótesis: según sus conclusiones, IDH1 funciona en condiciones normales como tumorsupresor, una función que desaparece cuando el gen está alterado.
Las alteraciones derivadas de IDH1 impiden a las enzimas su objetivo de unión al sustrato, provocando una inhibición de la actividad del IDH1 wild type debido a la formación de heterodímeros catalíticos inactivos. Según estos hallazgos, alfa-KG podría actuar como posible diana en la búsqueda de Terapias contra gliomas con mutaciones en IDH1. (DIARIO MÉDICO 13/4/2009)