Dos hormonas, TGF-beta y LIF, inducen la capacidad de autoregeneración de las células madre tumorales que favorecen el desarrollo del tumor cerebral más común que es el glioma.
Antes de este trabajo se sabia que los tumores cerebrales son heterogéneos y que dentro de éstos hay una población de células con características similares a las células madre. Se trata de células GIC, que son las responsables del inicio de estos tumores, de su recidivas y también de que sean resistentes al tratamiento habitual de quimioterapia (QT) y radioterapia (RT). La recidiva y resistencia a estos tratamientos clásicos es muy común, sobre todo en el glioblastoma multiforme.
El estudio de las GIC es fundamental para entender su mecanismo de acción y diseñar fármacos contra ellas. Pero hasta ahora estas células no estaban bien caracterizadas y todavía faltan fármacos que los inhiban específicamente.
Ya se había visto en 2007 que la via de la hormona TGF-beta está involucrada en la progresión tumoral del glioma y que su nivel de actividad permite predecir el pronóstico de los pacientes sque desarrollan un glioma; y también que quizás, podía estar regulada por la biología de las células.
Han comprobado que TGF-beta induce la proliferación de estas células madre a través de LIF.
El estudio ha revelado que las hormonas TGF-beta y LIF inducen la capacidad de autorregeneración de las GIC y , por tanto, la formación de los gliomas y, en consecuencia, se postulan como nuevas dianas terapéuticas contra las células madre de estos tumores. (DIARIO MÉDICO 7/4/2009)