Un equipo de CSIC ha descubierto que un, mal funcionamiento de la proteína SADB en el organismo puede desencadenar inestabilidad genómica, un fenómeno producido por una incorrecta división de las células y que interviene en el desarrollo de diversas patologías entre ellas el cáncer.
En concreto, el equipo ha detectado que si SADB no funciona de forma correcta aumenta el número de centrosomas.
Estos orgánulos celulares se encargan durante el proceso de división de una célula madre en dos nuevas células hijas de organizar el esqueleto de tubulina. Este, a su vez, es vital para mantener la forma de las células hijas, ademas de permitir su movimiento y migración a nuevas partes del organismo.
Los centrosomas organizan una red de microtúbulos para que los cromosomas de la célula madre se muevan al extremo opuesto de la célula y para que al final de la división celular las dos células hijas resultantes de la división cuenten con igual número y composición cromosómica.
El exceso de centrosomas que provoca el mal funcionamiento de la proteina SADB origina una red de microtúbulos anómala.
Las células resultante, con inestabilidad en sus cromosomas, son frecuentes en procesos tumorales. Resulta de gran interés comprender cómo los errores en el proceso conducen a células con alteraciones en el ADN.(DIARIO MÉDICO1/9/2009)