Investigadores del Hospital Infentil de Boston han aislado un potente inhibidor de la metástasis a partir de células cancerígenas, cuya eficacia puede convertirle en una diana terapéutica.
Los tumores metastásicos preparan su "zona de llegada" en diferentes órganos que van a ocupar mediante un proceso de secreción de proteínas que fomentan el crecimiento tumoral y la angiogénesis. Los tumores que no metastatizan secretan la proteína prosaposina, que inhibe el proceso de metástasis produciendo factores bloqueadores de la angiogénesis.
Cuando inyectaron en ratones células tumorales con alta capacidad metastásica, a las que habían añadido prosaposina, las metástasis pulmonares se redujeron en un 80%; las metástasis en los ganglios linfáticos se eliminaron por completo, y el tiempo de supervivencia se incrementó de forma significativa.
También han demostrado que la prosaposina estimula la actividad del tumorsupresor p53 en el estroma circundante al tumor. También promueve la producción de trombospondina-1, un inhibidor de la angiogénesis, tanto en tumores estromales como en células distantes. (DIARIO MÉDICO 23/6/2009)