Hasta ahora no existia un protocolo consensuado para el tratamiento de este tipo de linfomas, ni siquiera en primera línea, y ninguna de las opciones ha demostrado tener eficacia superior. La combinación de rituximab, un anticuerpo monoclonal anti-CD20 que se administra de forma intravenosa, y fludarabina (oral) es eficaz y poco tóxico y cómodo para los pacientes.
El anticuerpo monoclonal se une al antígeno CD20 , que se encuentra en la superficie de los linfocitos B (normales y malignos); las defensas detectan este anticuerpo y se dirigen a las células que se encuentran señalizadas y las atacan.
La utilización de anticuerpos permite mejorar los resultados obtenidos sólo con la quimioterapia convencional.
Hay que recordar que el linfoma tipo MALT es un subtipo de linfoma dentro de los grupos de los linfomas marginales (no Hodgkin).
Los linfomas marginales son un tipo de cáncer linfático que prolifera fuera de los ganglios linfáticos. La mitad de los linfomas de tipo MALT se pueden localizar en el área gástrica y el otro 50% ocupa otras localizaciones: pulmones, glándulas salivares, piel, colon y riñones.
Al margen de los uenos resultado, este tratamiento supone otras ventajas para el paciente, pues no precisa ingreso hospitalario y sólo se administra de manera embularoria la primera dosis, el resto del tratamiento es con medicación oral, que el paciente toma en su domicilo.(DIARIO MÉDICO 14/9/2009)