El premio de Investigación Clínica Lasker, galardones estadounidenses conocidos como la antesala de los Nobel, ha recaido este año en tres investigadores que han desarrollado tratamientos moleculares frente a la leucemia mieliode crónica, lo que ha hecho que esta patología se transforme de un cáncer fatal a una enfermedad curable.
En 1960 se descubrió que el cromosoma Philadelphia promueve la lesión genética que produce la enfermedad y determinaron la enzima celular aberrante. Así, lograron diseñar un fármaco que se dirigía específicamente a esas células y que podría evitar efectos secundarios .En junio de 1998 se empezó el primer estudio para analizar la eficacia de Glivec en pacientes con leucemia mieliode crónica que no respondían a terapia basada en interferón o no la toleraban por sus efectos adversos.
En el trabajo se constató que el tratamiento eliminaba la formación de células sanguíneas portadoras de la mutación BCR-ABL.
Con el tratamiento los pacientes podían abandonar el hospital a la semana de recibir Glivec. A los tres años el fármaco recibió la aprobación de Food and Drug Administration.(DIARIO MÉDICO 16/9/2009)