lunes, 28 de diciembre de 2009
   Las proteínas TIA-1 y TIAR  actúan como sensores celulares y pueden inhibir el desarrollo de fenotipos inflamatorios, angiogénicos y proliferativos.
   Ambas proteínas desempeñan labores de control de la expresión de diferentes genes y trabajan a través de mecanismos de transcripción de los ARN celulares en el núcleo.
   Los resultados indican que TIA-1 y TIAR son sensores celulares capaces de reprimir el desarrollo de fenotipos vinculados a la inflamación, angiogénicos y la proliferación celular. Comprender su participación en el desarrollo de estos fenotipos tumorigénicos favorecerá el disaño de terapias que mantengan su actividad reguladora como freno de la transformación celular.
   TIA-1 y TIAR pueden conectar y desconectar las redes de genes que gobiernan de forma individual. Unas veces cooperan  y otros se antagonizan, mediante la modulación de procesos moleculares transcripcionales que generan los productos finales de los genes que controlan.
    Ambas proteinas regulan el splicing alternativo de la forma proapoptósica del receptor de muerte celular programada Fas(CD95/ APOI) en dos niveles. El primero está vinculado con una cascada de señalización que implica a la cinasa FAST-K, que actúa de forma sinérgica con TIA-1 y TIAR, facilitando su fosforilación y una interacción más eficiente con la maquinaria de splicing.
   La segunda forma de regulación de Fas se produce mediante la corregulación de las reguladores del splicing alternativo "ya que TIAR regula este proceso en TIA-1 y actúa como sensor celular". Su ausencia facilita la generación de la isoforma b de TIA-1,  que es funcionalmente más activa.
   La célula tumoral obtiene su energía fundamentalmente a través de la glucólisis, manteniendo y potenciando la afuncionalidad mitocondrial: Demostraron que TIA-1 y TIAR regulan la traducción del microARN de la subunidad beta del complejo mitocondrial ATPsintasa. Esta subunidad es el "cuello de botella del acoplamiento entre respiración y fosforilación oxidativa mitocondrial", además de un componente clave para que la mitocondria sea eficiente desde un punto de vista bioenergético. Esta represión se ha demostrado en el 90% de tumores.(DIARIO MÉDICO 11/11/2009)
Publicado por aspanion20 @ 20:13  | AVANCES MOLECULARES
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