sábado, 11 de septiembre de 2010

   Los biomarcadores pueden aportar valor pronóstico e identificar qué pacientes tienen un mayor o menor riesgo de progresión de enfermedad en cáncer. También están vinculados con características predictivas, ya que pueden seleccionar qué pacientes son adecuados o no para un determinado tratamiento.

   En primer lugar se definen los diez biomarcadores de selección más utilizados. El receptor del factor de crecimiento epidérmico (HER2) aparece en primer lugar y se está utilizando en 67 ensayos. Le siguen, completando un repóker de biomarcadores, el receptor estrogénico (ER), el receptor de progesterona (RP), el antígeno prostático específico (PSA) y el cluster de diferenciación 20 (CD20). La traslocación recíproca entre los cromosomas 9 y 22, el receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR), el antígeno oncológico 125 (CA125) la inmunoglobulinaG (IgG) completan la lista de diez más utilizados.

   En el caso de las leucemias hay hasta 56 biomarcadores de selección única (destacan 13 antígenos CD y 12 traslocaciones de ADN, con el locit (9;22) que vincula los genes BCR y ABL como el màs común)

    Cuantitativamente hablando, las cifras más elevadas de uso de biomarcadores de predicción corresponden a los ensayos sobre leucemia, seguidos  los ligados a linfomas y a diferentes tumores sólidos.

   ¿Por qué son las leucemias una fuente tan rica para la selección de biomarcadores? Al igual que la aparición del cáncer, esta respuesta es multifactorial. Los autores citan entre las razones el hecho de que las proteínas CD situadas en la superficie de células hematológicas aportan una vía molecular accesible que puede ser detectada de forma rutinaria con anticuerpos específicos. Además, las alteraciones malignas hematológicas causadas por traslocaciones oncogénicas pueden analizarse de forma secilla con pruebas citológicas o basadas en el ADN.

   En cuanto a la unión de varios biomarcadores, ligados a un mismo tipo de cáncer en un mismo ensayo clínico, se trata de una iniciativa que aumenta la complejidad de la investigación, pero con grandes posibilidades de segmentar la población de pacientes. En casos como el de las leucemias los pros ganan claramente a los contra, pero en tumores sólidos no está tan claro.

   Gracias al análisis de patrones de metilación, los autores han definido cinco nuevos tipos de leucemias que no se habrían podido desvelar con los actuales biomarcadores.(DIARIO MÉDICO 3/6/2010)


Publicado por aspanion20 @ 0:59  | TIPOS DE CANCER
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