La exposición durante periodos prolongados de tiempo al formaldehído que se utiliza para embalsamar en la industria funeraria se asocia con un incremento del riesgo de fallecimiento por leucemia mieloide. Esto no es nuevo, ya que investigaciones previas habían sugerido una mayor mortalidad por alteraciones linfohematopoyeticas en anatomistas, patólogos y trabajadores de la industria funeraria.
En el trabajo, se han comparado los fallecimientos en este tipo de trabajadores por las alteraciones linfohematopoyéticas y tumores cerebrales y por otras causas.
El número de años trabajando en labores de embalsamación, y en contacto con el formaldehído, está vinculado con un aumento significativo de la mortalidad por leucemía mieloide. El mayor riesgo aparecen en las personas que han estado vinculadas a este tipo de trabajo más de 20 años. Aparte de la leucemia mieloide, no se halló relación con otro tipo de alteraciones linfohematopoyéticas con respecto a los tumores cerebrales, las asociaciones no son lo suficientemente claras.(DIARIO MÉDICO 24/11/2009)