domingo, 17 de octubre de 2010

   El estrés induce señales que provocan que las células se transformen en tumorales. Hasta ahora la mayoría de investigadores creían que para que el tumor crezca es necesaria más de una mutación en una sola célula. Ahora se ha comprobado que las mutaciones que provocan cáncer pueden cooperar para promover el desarrollo tumoral incluso cuando están localizadas en diferentes células de un tejido. Es mucho más fácil para un tejido acumular mutaciones en diferentes células que en la misma.

   El estudio se realizó en D. melanogaster   para  analizar las interacciones celulares y la cooperación oncogénica ,para estudiar la actividad de dos genes conocidos por estar  implicados en el desarrollo de los tumores humanos (gen RAS, gen tumorsupresor scribble).

   Previamente, en el laboratorio, el investigador había mostrado que una combinación de las dos en la misma célula podría desencadenar los tumores malignos.

   Los autores han observado que estas mutaciones no tenían que coexistir en la misma célula para causar un tumor.

   Una célula con una sola mutación RAS puede convertirse en un tumor maligno si es ayudada por una célula cercana con un scribble defectuoso.

   Algunas condiciones estrés, como una herida que podría estimular la formación de cáncer.

   El culpable subjacente de estos fenómenos resultó ser un proceso de señalización llamado JNK, el cual es activado a través de condiciones de estrés medioambiental. Muchas condiciones pueden causar la señalización del estrés: el estrés físico, el emocional, las infecciones y la inflamación.

   La señalización del estrés JNK viaja desde una célula a la siguiente, pero la propagación puede ser bloqueada. (DIARIO MÉDICO 14/1/2010) 


Publicado por aspanion20 @ 20:11  | AVANCES MOLECULARES
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