sábado, 23 de octubre de 2010

   Una nanopartícula dirigida, inyectada directamente en el paciente, puede llegar hasta la superficie tumoral, liberar pequeños ARN de interferencia y bloquear un oncogen por medio de esta técnica de interferencia genética.

   Los datos abren la puerta a novedades terapéuticas vinculadas a la combinación de nanopartículas con los mecanismos de interferencia por ARN. Desde que en 1998 publicaran las posibilidades de esta técnica, las aplicaciones de la inhibición genética en cáncer se han multiplicado. 

   Interrumpir la producción de las proteínas es una de las vías que más desarrollo tienen. El hecho de que la diana no sea la propia proteína es lo que hace de esta técnica algo especialmente prometedor.

   Valerse de esta tecnología significa que cualquier proteína es susceptible de convertirse en un fármaco, ya que su inhibición se consigue gracias a la destrucción del ARN mensajero.

   Pese a las buenas noticias, aún hay trabas en la aplicación de estas técnicas. La conversión de la interferencia del ARN en terapia efectiva en humanos no está perfeccionada, en parte debido al complejo manejo del ARN de silenciamiento en la inyección en células tumorales.

   La solución aportada por el equipo de Davis propone el uso de un nuevo polímero que contiene determinadas nanopartículas y que puede autoestructurarse en un ARN de silenciamiento. (DIARIO MÉDICO 23/3/2010)


Publicado por aspanion20 @ 16:16  | AVANCES MOLECULARES
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