Un estudio que se publica en PlosMedicine puede ayudar a evaluar la posibilidad de que la exposición de un feto a la tomografía computarizada o a la terapia con radionucleidos durante el embarazo incremente el riesgo de cáncer infantil.
El equipo de investigación ha concluido que, a pesar de que su estudio era muy amplio, fueron incapaces de excluir la posibilidad de un riesgo leve. Además, los científicos han advertido de que debería seguir haciéndose el test sanguíneo de embarazo beta gonadotropina coriónica humana (βhCG) a las mujeres que puedan estar embarazadas antes de que sean sometidas a un análisis de radiodiagnóstico.
Dada esta posibilidad, los autores han recomendado que los test de radiodiagnóstico deberían realizarse en embarazadas sólo en situaciones de emergencia, y la imagen emitida mediante técnicas sin radiación, como ultrasonografía o resonancia magnética por imágenes, debe ser considerada en primer lugar cuando sea clínicamente adecuada.
Han recomendado la formación de un consorcio internacional para intentar reunir los datos sobre las asociaciones de exposición y riesgo a partir de los estudios disponibles. (DIARIO MÉDICO 8/9/2010)