La privación de glucosa provoca la autodestrucción de células tumorales resistentes a la quimioterapia. La muerte se produce, según el estudio, a través de una forma no convencional de apoptosis, activada por una enzima denominada caspasa-8.
Los resultados abren una puerta a nuevas estrategias terapéuticas contra el cáncer mediante el uso de inhibidores del metabolismo de la glucosa.
Esto refuerza la teoría que los inhibidores del metabolismo de las células tumorales podrían ser un potente quimioterápico. (DIARIO MÉDICO 18/5/2010)