Un grupo de científicos del Centro del Cáncer Fox Chase ha descubierto un nuevo mecanismo que emplean las células del organismo para convertirse en genes silenciados. Se trata de un proceso clave para prevenir el desarrollo de cáncer, lo que abre una posibilidad a terapias encaminadas a los cambios específicos de la enfermedad.
El grupo ha estudiado la metilación y de forma más específica las células que silencian a los genes que normalmente son supresores tumorales, con lo que favorecen el cáncer. Algunos fármacos antitumorales se dirigen hacia esa metilación, eliminando los grupos metilo del ADN, pero provocan efectos no deseados.
Han presentado la primera evidencia directa de que la desmetilación puede ser un proceso activo, controlado por una proteína específica. Así, la proteína TDG, que se sabe que ayuda a reparar el ADN, también es responsable de la eliminación de los grupos metilo del ADN.
Estudios con ratones carentes de actividad con TDG indican que el gen es necesario para la supervivencia.
Además, se ha constatado que la TDG necesita una segunda proteína para la desmetilación del ADN. Desde que sabemos que existen proteínas que afectan de forma activa a la metilación, podemos imaginar un nuevo tipo de terapia antitumoral que desmetila genes específicos. Se podrá ser más precisos y tener unas terapias más dirigidas.(DIARIO MÉDICO 1/7/2011)